Debes estar preparado porque no todo el mundo te apoyará en tus cambios de pensamiento y de comportamiento. Algunas de las personas con las que interactúas, como miembros de la familia u otras personas significativas, incluso demostrarán algo de negativismo hacia estos cambios. Ésto puede pasar debido a que el cambio es difícil de aceptar para las personas, se sienten conformes con lo que es familiar para ellos, se benefician de tu comportamiento pasivo, complaciente o sienten miedo de perderte a través del cambio. Sin embargo, no puedes ceder para complacer a los demás o para mantener ciertas personas en tu vida. Lo anterior requiere constancia, enfocarse en lo positivo y ser cada día mejor.
Para aclarar las variaciones en las respuestas y los estilos de comunicación/comportamiento revisa las siguientes descripciones que te ayudarán a determinar qué tipo de comunicación manejas:
COMPONENTES DE LA COMUNICACIÓN ASERTIVA:
A continuación puedes encontrar algunas recomendaciones para llevar a cabo una comunicación asertiva y efectiva que te pueden ayudar a la hora de expresar tus pensamientos y emociones:
Declaraciones del “Yo”
- Pasivo: siempre da lo que los demás quieren. No quiere provocar malestar. No expresa sus pensamientos y emociones. Miedo a decir no. Invalida sus propios deseos y necesidades.
- Agresivo: demandante, hostil o rudo. Insensible ante los derechos de los demás. Intimida a otros a hacer lo que él quiere. Es despectivo.
- Pasivo-agresivo: le dice a la gente lo que quiere oír para evitar conflicto. Sin embargo, siente rabia por dentro y no se guía a partir de las expectativas o los requerimientos de los demás haciéndoles sentir frustración, rabia, confusión o resentimiento.
- Manipulativo: intenta alcanzar lo que quiere haciendo sentir a los demás culpables. Intenta jugar al rol de víctima o de mártir con el fin de que las otras personas tomen responsabilidad de cuidar sus necesidades.
- Asertivo: directo, honesto y usa declaraciones apropiadas sobre lo que son sus pensamientos, sentimientos, necesidades o deseos. Toma responsabilidad de sí mismo y es respetuoso con los demás. Es un oyente efectivo y buen solucionador de problemas.
- Racionalizar el pensamiento, cero impulsividad
- Evitar frases que generen culpa, hostilidad, manipulación
- Asumir la responsabilidad de mis pensamientos y de lo que digo, cambiando frases y declaraciones que empiecen por “Yo…” (ejemplo: “No te importa nada de lo que digo” vs. “Me siento triste cuando no le das importancia a lo que digo”)
- Poner atención de forma consciente a lo que está siendo comunicado por tu interlocutor
- Ser capaz de recibir el mensaje emocional sin necesidad de analizar, criticar o dar consejo
- Demostrar interés hacia el emisor del mensaje
- Demostrar interés y entender lo que está siendo comunicado
- Ser capaz de dar retroalimentación o de reflejar mensajes emocionales utilizando declaraciones del “Yo”. La gente no necesita muchas veces que les soluciones la vida ni que les des consejos, mucho menos con regaños. Esperan respuestas emocionales de comprensión y apoyo. Por lo menos en primera instancia
- Ayuda a clarificar el mensaje que te da la otra persona (ejemplo: “Te siento…”, “Suena a que…”)
- Mantén tus hombros rectos y una buena postura, mira directamente a tu interlocutor
- Mantén una distancia personal y apertura (no cruces los brazos ni las piernas)
- No retrocedas o te muevas de un lugar a otro mientras estés hablando. Mantén el contacto ocular y sé respetuoso
- Mantén la calma. No te muestres demasiado emotivo. Exprésate apropiadamente.
- Para preparar una conversación neutral, primero debes defusionarte de tus emociones mientras esperas hasta que la otra persona parece estar menos reactiva y más receptiva
- Entrega tu mensaje tan breve y directamente como sea posible, sin ser sarcástico, condescendiente o lanzando juicios de valor. Contribuye a la interacción actuando de forma positiva
- Sé respetuoso. Permite el tiempo suficiente a la otra persona para responder sin presión
- Utiliza escucha reflexiva. Si la persona se torna defensiva refléjale lo que estás escuchando decir y luego valida sus emociones
- Reafirma tu mensaje. Mantén el foco en el tema principal, no te descarriles
- Reutiliza este proceso, utiliza la escucha reflectiva para decrementar la emocionalidad, el debate y la argumentación. Se necesitan dos para pelear. No participes
- Enfócate en la solución, sin demandar que la persona responda de la misma forma que tú. Debido a que probablemente tu has propuesto el tema de conversación, tal vez has tenido tiempo para pensar sobre ello y para resolver algunos aspectos de la situación. Por lo tanto, es importante que facilites la participación del interlocutor en la solución del problema, de esa forma sentirá que ha sido tenido en cuenta en la conversación
- Cuida tu expresión y gestos no verbales que muchas veces comunican más de lo que deseamos
- Cierra la conversación con un comentario positivo tal como: “He disfrutado esta conversación”; cambia el contenido de la conversación una vez ésta haya terminado
Juana Cáceres - Psicologa.co - [email protected]

Psicologa.co - Especialistas en Salud MentalDepresión Bogotá, psicólogos en Bogotá, psicólogos, depresión, Ansiedad, psicologa, psicologa.co, ayuda psicologica, Psicoterapia, terapia depresión, sentido de vida, terapia ansiedad psicoterapia, depresión postparto, Salud Mental, stress, habilidades sociales, adolescentes, estres, stress, insomnio, sueño, ayuda psicológica, meditación