El vivir diferentes situaciones adversas o desagradables en nuestro día a día nos genera la necesidad de liberar esas cargas emocionales que nos afectan nuestro rendimiento y estado de ánimo. Comúnmente recurrimos a hablar con personas cercanas para desahogarnos, realizar actividades que nos distraigan o recurrir a diferentes prácticas que nos eviten el malestar generado para “no pensar” en esa situación. Sin embargo, los esfuerzos realizados no siempre traen el resultado que esperamos y a pesar de querer evitar ese malestar presente para que no nos afecte, sigue ahí.

 

 

El reconocer nuestras emociones nos permite conectarnos con nosotros mismos desde una posición de aceptación, no juzgamiento y de autoconocimiento. Actualmente, existen varios tipos de terapias y prácticas que nos acercan a esa introspección que catalogamos difícil y en ocasiones, incómoda. Varios estudios han destacado la escritura como una herramienta terapéutica y un recurso para la resiliencia emocional. Arellano y Ceballos (2020) hablan de las bondades de la escritura como medio de catarsis, desahogo e interiorización. Desde la perspectiva terapéutica se muestra la escritura como una herramienta de expresión y reflexión dando paso a que por medio de las propias palabras podamos encontrar un alivio, una organización a todos aquellos pensamientos, sentimientos y emociones que estamos atravesando, y a su vez, para realizar descubrimientos dentro de lo plasmado desde nuestra afectividad (Arellano & Ceballos, 2020).

 

 

Reyes-Iraola (2014) explica que al escribir sobre las experiencias personales los sucesos toman un tiempo y sentido, es decir, al retornarlos por medio de la lectura posterior lo escrito se ubicará en un tiempo específico y generará una percepción de cambio tanto en el significado como en la emocionalidad. La persona puede entrar a observar sus propias perspectivas a lo largo de su escritura y notar como va organizando su expresión, dándole diferentes posiciones, quitándole poder a algunos pensamientos para dárselos a otros y generando nuevos sentires; logrando así, el encuentro con uno mismo y la conexión con emociones, recuerdos y pensamientos (Reyes-Iraola, 2014).

 

 

Adicionalmente, se ha encontrado que la utilidad de la escritura terapéutica no se centra solamente en el reconocer y nombrar emociones y sentimientos y resignificar sucesos, sino también puede incidir en la reducción de niveles de estrés y calmar la ansiedad (Arellano & Ceballos, 2020).

No hay reglas ni normas para realizar tu escritura terapéutica ya que debe nacer de ti y de cómo te sientas cómodo/a. No obstante, vamos a describir algunos pasos para ejemplificar como puede iniciar tu ejercicio de escritura:

  1. Cuando escribas es importante que lo hagas sin detenerte, recuerda que es un ejercicio de ti para ti y que no tienes que preocuparte por cómo se presenten los pensamientos y sentimientos de tu intimidad ya que no es un ejercicio para que te sientas juzgado/a ni censurar tus pensamientos, escribe con sinceridad.
  2. Identifica tanto los sentimientos de malestar como aquellos positivos que sientes en el momento y ubícalos en tu escritura. Recuerda que no solo escribimos para reconocer aquellos sentimientos “desagradables” sino que es un espacio intimo para conectarnos con todas nuestras emociones y sentimientos.
  3. Escribe sobre los pensamientos y sentimientos relacionados con la situación que te está afectando. Solo debes retomarte al suceso y escribir esto como te ha estado afectando, puedes vincularlo con hechos relacionados, cosas que hayan sucedido en el pasado o formas en las que podría afectarte en el futuro.
  4. Puedes profundizar en la causa de lo sucedido, de dónde viene y cómo llegó a este punto, recuerda que no es un ejercicio para señalar y juzgar, pero si para encontrar relaciones.
  5. Involucrar la perspectiva de otros en tu escritura puede ser de utilidad para entender la posición de otros y descubrir nuevas relaciones. Puedes realizar tu ejercicio poniéndote en una perspectiva racional y también describiendo la posición de las personas involucradas.
  6. Retoma lo escrito cada vez que sea necesario y si notas cambios en tu emocionalidad, tu comprensión de la situación o nuevos pensamientos es importante que los escribas.
  7. Puedes recurrir a la escritura cuando lo consideres necesario a lo largo del día, así mismo, puedes retomar lo escrito anteriormente cuando lo sientas así.

 

Si actualmente estas experimentando alguna dificultad que te afecte tu emocionalidad puedes recurrir a la escritura terapéutica para alivianar la tensión que te está generando, es importante que tengas en cuenta que a pesar de ser una herramienta útil no siempre va a funcionar ya que cada situación emocional es diferente y compleja, y dependiendo de esto es importante recurrir a una ayuda profesional.

 

Referencias

Arellano, A. & Ceballos, G. (2020) La escritura terapéutica como recurso de resiliencia emocional en escenarios juveniles de vulnerabilidad social. Culturales, 6 (8), 6-10.

Reyes-Iraola (2014). El uso de la escritura terapéutica en un contexto institucional. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social. 52(5), 502-509.

 

 

Ericka Cañas – Psicologa Clínica  – Psicologa.co – Especialistas en Salud Mental

www.psicologa.co – Especialistas en Salud Mental – 320 3379561 – Bogotá, Colombia

 

Psicologa.co 

Somos un grupo de Especialistas en Salud Mental en Bogotá para el tratamiento de Depresión, Ansiedad, Trastornos Emocionales y proceso de vida en niños, jóvenes, adultos y parejas. Puedes pedir una cita con un especialista en los siguientes canales y comenzar tu tratamiento hoy mismo.

Psicologa.co – Especialistas en Salud Mental

Psicologa.co

 320 3379561

Consultorios Carrera 16  # 80 – 77  – Barrio Antiguo Country – Bogotá, Colombia. 

  Psicologa.co – Especialistas en Salud Mental

Depresión Bogotá, ataque de pánico, ataque ansiedad, psicólogos en Bogotá, psicólogos, depresión, Ansiedad, psicologa, psicologa.co, ayuda psicologica, Psicoterapia, terapia depresión, sentido de vida, terapia ansiedad psicoterapia, depresión postparto, Salud Mental, stress, habilidades sociales, adolescentes, estres, stress, insomnio, sueño, ayuda psicológica, meditación, desempleo, anorexia, vejez, parejas, relaciones